“YO CREO…”

Es curioso, pero contrariamente a su acepción principal la frase “Yo creo” es normalmente entendida como “no estoy seguro”, es decir, como una duda casi existencial donde también cabe el “de repente”, el “puede ser”, el “más o menos” y el “puede que sí o puede que no” y un amplio etcétera.

Lo curioso de todo esto, es que, esa interpretación del receptor es también, generalmente, la intención del emisor del mensaje, que, usando mal esta “frase poderosa” está provocando que se mal entienda y se mal interprete el real significado de la frase “Yo Creo”.

A propósito de haber caído en cuenta de este mal uso, es que me propuse una práctica obligada que me está dando buenos resultados para que mi mensaje no sea distorsionado y es que hace no mucho tiempo me estoy acostumbrando a aclarar lo que he querido decir, y generalmente digo “Yo creo…” y acto seguido aclaro, “pero creo, como dogma de fe, es decir, no necesito pruebas, estoy seguro de que así será”.

Otras veces digo “Yo creo…” y aclaro, “porque estoy absolutamente convencido que así será” o “porque creo fervientemente que así será”.

No es una pérdida de tiempo, es reafirmar tu fe ciega, en Dios, cualquiera sea tu idea de él, como dice DESIDERATA, en el universo y en ti mismo, además, de pasada, le das el mensaje exacto a tu interlocutor de manera que no se haga figuritas.

Percy Salazar Ríos

El Éxito está en Tú ADN